
El breve mensaje de respuesta iraní no mencionó la palabra 'Ormuz', por lo que queda ver si en 48 horas, que se cumplirían el martes, Trump ordena finalmente esos ataques contra las plantas que abastecen de energía a Irán. Esas amenazas recíprocas se produjeron en el vigesimotercer día de la guerra desencadenada el 28 de febrero por la ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán, que responde con ataques en toda la región. La batalla por el tránsito naval en Ormuz se ha convertido en el gatillo principal de Irán en la guerra, ya que ese drástico jaque al transporte de petróleo mundial está disparando los precios globales de la energía, expandiendo los efectos de la guerra en Medio Oriente a casi todo el planeta. Trump siente esa presión, por lo que su ultimátum de este sábado apunta en esa dirección. La infraestructura de lanzadores móviles de misiles desde Irán aterroriza a toda la región en el Golfo. En el sur de Israel, dos ataques de misiles iraníes dejaron el sábado más de un centenar de heridos y provocaron el pánico. El primero alcanzó una zona residencial de Dimona, una ciudad que alberga un centro estratégico de investigación nuclear, en el desierto del Néguev, y causó una treintena de heridos.

