
En Mar del Plata, el temporal obligó a cerrar completamente el puerto y
las escolleras norte y sur por prevención. El Consorcio Regional
Portuario conformó un comité de emergencia junto a Prefectura Naval y
ordenó reforzar las amarras de las embarcaciones. Además, los clubes
náuticos suspendieron todas las actividades deportivas debido al fuerte
oleaje. Las lluvias no paran desde el jueves y durante gran parte del
viernes la humedad alcanzó niveles cercanos al 98%. El viento rotó hacia
el sudoeste y causo una gran caída de la sensación térmica. Debido a
eso, las olas comenzaron a superar los tres metros de altura en
distintos sectores de la costa marplatense. Necochea fue una de las
ciudades más afectadas por el temporal. Las ráfagas llegaron a oscilar
entre los 80 y 85 kilómetros por hora, lo que obligó a las autoridades a
cerrar la Ruta 288 por inundaciones y falta de visibilidad. También
quedó clausurada la zona de la escollera ante el riesgo que representaba
la crecida del mar.
En Monte Hermoso, el agua avanzó hasta dos
cuadras tierra adentro en algunos sectores y gran parte de la ciudad
permaneció sin suministro eléctrico durante varias horas. Como medida
preventiva, se suspendieron las clases y se restringieron distintas
actividades. El temporal también provocó complicaciones en Pinamar,
donde hubo también calles inundadas y caída de árboles en distintos
barrios.

