
Los datos más alarmantes para el Gobierno los dieron Atlas Intel, la
misma consultora que sorprendió cuando Javier Milei anunció su
candidatura y Zuban Córdoba, que indica que un 71.2 por ciento de
argentinos que creen que hace falta un cambio de Gobierno. Ninguna caída
anterior había durado tanto tiempo, intención de voto, imagen, gestión.
Son seis meses, medio año de caída que por goteo va desgastando, dijo a
Página/12 Juan Courel, de Alaska, quien junto a Shila Vilker, de
Trespuntozero, tienen números similares a los de Atlas y Zuban Córdoba
ya desde mediados de abril. Según su último informe, quienes cuestionan
la gestión duplican a quienes la aprueban. El 65.3 por ciento ve entre
“muy mal” (53.8) y “mal” (11.5) el desempeño del Gobierno, al mismo
tiempo que el 33 por ciento la ve “muy bien” (19.9) y “bien” (13.).1
Para Courel no sólo “no es frecuente” sino que “la magnitud también es
importante. Una cosa son tres o cuatro puntos y otra cosa es una baja de
más de 10 o 15 puntos, una caída así es crítica”. La curva, anticipa,
“podría llegar a la línea imaginaria del 30 por ciento” y recuerda que
ni Cristina Fernández de Kirchner, ni Mauricio Macri, ni Carlos Menem
tuvieron menos de un tercio de aceptación. En cambio, sí pasaron ese
umbral Fernando de la Rúa y Alberto Fernández. El último sondeo de Atlas
Intel, realizado junto con la agencia Bloomberg, concluye que el 35.5
por ciento aprueba el desempeño del Presidente mientras que el 63 por
ciento se manifestó en contra, el porcentaje de rechazo más alto por
segundo mes consecutivo. Nueve meses atrás, a esa misma pregunta el 44
por ciento respondía en forma positiva y el mismo porcentaje, en contra.
A la segunda pregunta, “¿Cuál es tu evaluación del Gobierno?”, el 59.3
por ciento respondió “malo o muy malo”; el 30.6 por ciento dijo
“excelente o bueno”, mientras que el 10.1 por ciento consideró que es
“regular”. El llamado de atención no es menor. Con un error de entre 0.2
y 0.33 por ciento, la consultora que dirige el brasileño Andrei Roman
se jacta de haber sido la más precisa en las recientes elecciones
parlamentarias húngaras en las que Péter Mgyar desplazó a Víktor Orbán y
de haber liderado los pronósticos en la elección de Estados Unidos en
el 2024.
Las proporciones se repiten en el análisis de principios de
mayo de Zuban Córdoba, que consignó un 64.5 por ciento de desaprobación a
la gestión del gobierno nacional y apenas 34.3 por ciento de
aprobación. “La gestión se estabiliza en niveles que, en perspectiva
histórica, configuran una administración con problemas políticos serios a
mitad de mandato”, concluye el estudio. Un dato llamativo es la brecha
de género: el 70 por ciento de las mujeres reprueba la gestión, casi 10
puntos por encima del rechazo masculino. La nueva consultora Doble Pe,
que trabaja en la zona de Vaca Muerta, registra igual cambio de humor.
En Neuquén, la imagen “muy mala” de Javier Milei subió al 49 por ciento,
diez puntos por encima del mes de marzo. Sumada a la “mala”, arroja un
59.2 por ciento, mientras que la imagen “buena” y “muy buena” cayó un
punto entre un mes y otro, de 32.2 a 31. De la misma manera, en el
ranking de presidentes de Latinoamérica que realiza CBGlobalData, el
jefe de Estado argentino descendió al puesto decimocuarto con una imagen
negativa de casi 60 puntos y 36.2 por ciento de imagen positiva, seis
puntos menos en abril de lo que midió en marzo. Por arriba de Milei
quedan el salvadoreño Nayib Bukele en el primer puesto; la mexicana
Claudia Sheinbaum en el segundo; y también el brasileño “Lula” Da Silva;
el chileno José Kast; el uruguayo Yamandú Orsi y, entre otros, el
colombiano Gustavo Petro. El “riesgo Adorni” Zuban Córdoba hizo además
un ranking de imagen de dirigentes con resultados por demás
sorprendentes. Encabezado por Axel Kicillof, el segundo lugar es para la
vicepresidenta Victoria Villarruel; el tercero para Patricia Bullrich;
el cuarto para Sergio Massa; el quinto para Myriam Bregman y recién el
sexto para Milei. Con 72.1 por ciento de imagen negativa Manuel Adorni
quedó en el último lugar, en tanto que Karina Milei es la segunda con
peor imagen con 66.3 por ciento de rechazo. Maurcio Macri la sigue con
62.8 por ciento y Massa, que subió en la positiva, tiene 55.5 por ciento
de imagen negativa.
“Hay un ´Riesgo Adorni´ real”, considera Córdoba
y agrega que “se advierte que el fuerte desgaste del jefe de Gabinete,
con un importante ascenso de su imagen negativa, aumenta la
vulnerabilidad del gobierno porque Milei no tiene fusible intermedio y
concentra la exposición”. De todos modos, señala que “deberíamos evaluar
que Milei aún genera expectativas y la falta de una alternativa clara y
la posibilidad de que escándalos o el aumento del deterioro económico,
trasladen el rechazo hacia todo el espacio libertario. Esto explica por
qué un caso como el de Adorni puede contagiar desgaste al gobierno”.
En
la misma línea, el sondeo neuquino de Doble Pe muestra que el desempleo
y el trabajo informal alcanzan el primer puesto con 35.4 por ciento
mientras que la corrupción subió al 31.1 por ciento. La información
sobre los inmuebles de Adorni –así se preguntó- fue considerada “un
escándalo” por el 47.6 por ciento. Por otra parte, el 66 por ciento
manifestó temor a que su sueldo siga perdiendo contra la inflación y
solo el 5.8 por ciento respondió que tiene margen de ahorro.
Federico
Aringoli, a cargo de Doble Pe, afirma que “la cuestión económica ya se
venía sintiendo en la preocupación de la gente hace varios meses, el
tema del ingreso junto con el desempleo, el miedo a que el sueldo siga
perdiendo frente a la inflación y tener que buscar un segundo trabajo
era lo que más aparecía. En esta última lo que apareció y que coincide
con las mediciones nacionales tiene que ver con el tema corrupción que
estaba muy abajo como principal problema de la Argentina”. El caso
Adorni, considera, “puso a la corrupción como primera o segunda
preocupación entre los encuestados y eso empujó todo lo económico, el
que decía que estaba muy bien se redujo bastante y también el que decía
que estaba bien. Hay un impacto concreto y significativo y la aparición
de la corrupción como preocupación en paralelo la imagen negativa de
Milei que se sigue hundiendo”.
Impacto electoral
En la proyección
hacia 2027 Cristian Buttié hace una diferenciación entre el “desgaste de
la gobernabilidad” de Milei y “el desgaste de la microeconomía agravado
por los escándalos de corrupción”. “Después está la etapa electoral, la
gente sabe poco lo que quiere, pero va definiendo lo que no quiere. Si
la imagen de Milei sigue cayendo y su imagen muy mala sigue creciendo,
ese sector va a querer cualquier cosa para que no gane Mile”, considera.
Paola
Zuban también es prudente a pesar de la foto catastrófica para el
Gobierno. “El escenario político esta muy fragmentado, pero también es
cierto que aun falta un año y medio para las próximas elecciones, No
hay, ni mucho menos, clima electoral en la gente. En general, cuando
crece el descontento con el oficialismo, los votantes desencantados, que
tampoco quieren volver a la opción anterior, empiezan a buscar opciones
y los partidos y/o dirigentes menos masivos empiezan a crecer. Pero
mientras más se acerca el proceso electoral, el escenario se polariza
nuevamente”.
Justamente aunque todos los sondeos muestran la caída de
imagen presidencial no hay unanimidad sobre su futuro desempeño
electoral. Un sondeo de RDT mostró un Milei con apenas 31.8 por ciento
de imagen positiva. La suma de la intención de voto de Sergio Massa y
Juan Grabois dejan al peronismo en 26 puntos mientras 12.2 por ciento
preferirían “un candidato de un espacio nuevo”. El 9.6 respondió que no
sabe a quien votará.
Aún detectando el malhumor social, Gustavo
Córdoba relativiza el 2027 y explica por qué Villarruel o Bullrich
escapan al “Riesgo Adorni”. “No hay que subestimar el contexto: una
mejora económica puede beneficiar la imagen del gobierno, y un
empeoramiento la agravaría, afectando también a su entorno. Por eso,
resulta lógico que figuras como Villarruel y Bullrich no se desgasten
tanto como Milei”.
Con varias campañas presidenciales en su haber,
Courel apuntó que la recuperación de Milei “sólo puede venir con un
cambio de situación económica en el bolsillo de la gente”. De todos
modos, ve difícil un repunte porque “ya no le funciona el recurso
retrospectivo” y “no despierta confianza”. “Lo único que le queda por
hacer es mostrar resultados”, subraya.
En ese sentido, Cristian
Buttié coincide que “la imagen del Presidente está cayendo y eso abre el
abanico a la posibilidad de cambio”. Y agrega: “Todavía no hay nadie
que lo capitalice directamente pero es un punto de partida”.

