
Fuentes de ambos países confiaron que el entendimiento, aún no
difundido, prevé la reapertura del estrecho y la extensión del cese del
fuego por 60 días, período durante el cual las partes buscarán resolver
asuntos pendientes como el futuro del programa nuclear iraní.
Funcionarios estadounidenses indicaron además que los beneficios
económicos para Teherán estarán condicionados a garantías verificables
de que Irán no desarrollará armamento nuclear, una exigencia que
Washington considera innegociable para sostener el acuerdo. Expectativa
por el acuerdo de Irán: Trump está enojado con Netanyahu por atacar
Beirut y pidió no estropearlo.
Horas después del anuncio, Israel,
que combatió junto a Estados Unidos desde febrero y no participó de las
conversaciones que condujeron al acuerdo, lanzó un ataque con drones
contra un vehículo en el sur del Líbano, una región donde mantiene
operaciones contra Hezbollah, aliado de Irán. Teherán sostuvo que el
memorando contempla el cese total de las hostilidades en ese frente,
mientras que el gobierno israelí respondió que se reserva el derecho de
actuar militarmente para proteger su seguridad.
La reacción de los
mercados fue inmediata: el precio del petróleo retrocedió ante la
perspectiva de una normalización del suministro desde el Golfo Pérsico,
mientras que las principales bolsas internacionales registraron subas y
varios índices alcanzaron máximos recientes impulsados por las
expectativas de una desescalada regional.

