
La senadora incluso desoye a algunos de sus colaboradores que le siguen
insistiendo con que vaya como candidata en territorio porteño. Ahora, en
un sector del gobierno sugieren que podrían mandar a Bullrich a la
provincia, pero en su entrono dicen que ni siquiera puede por el
domicilio. Pero sobre todo, porque repiten que sólo competirá en la
fórmula presidencial. Es un cambio de postura importante respecto de
meses atrás, cuando decían que se encuadrarían a lo que pidiera Milei.
Es
que Bullrich va primera en las encuestas como la dirigente con mejor
imagen del país, encima del propio Milei y de su principal competidor,
Axel Kicillof. Ni que hablar de Karina, que tiene una imagen negativa
cercana al 80 por ciento, y de Martín Menem, que alcanza el 69 de
negativa en la última encuesta de Atlas/Intel y Bloomberg. Bullrich y
Santilli se entendieron rápido en el gabinete libertario que está
monopoilizado por ex ministros del PRO: seis de los ministros actuales
estuvieron en el gobierno de Macri. Es justamente con los Menem con
quien Bullrich arrastra una desconfianza que se remonta al armado de las
listas desde 2025, cuando la desplazaron. La ex presidenta del PRO
quería hacer pesar sus acciones que llevaron a Milei a ganar el
ballotage de 2023 y esperaba un mejor trato en las elecciones
intermedias, en donde sólo le dieron una diputada, Sabrina Ajmechet,
quien en realidad ya había tejido su vínculo personal con el propio
Milei.
Como espera un trato quizás peor en 2027, Bullrich se anticipó
a cuestionar a Manuel Adorni públicamente para cuidar la relación con
sus votantes. De acuerdo a las encuestas que manejaban en la Rosada,
Adorni ya tenía una imagen negativa del 80 por ciento por el escándalo
patrimonial que lo obligó a renunciar. En medio de la tensión con los
Menem y Karina, Bullrich retomó la relación con Diego Santilli, con
quien ya habló en privado desde que fue ascendido a jefe de gabinete. El
Colorado había jugado para la candidatura presidencial de Horacio
Rodríguez Larreta, rival de Bullrich en las primarias de 2023 y eso
supuso un alejamiento. Pero allegados a la senadora recuerdan que le
ofrecieron al propio Santilli compartir boleta ese año, en el formato de
boleta en V con que los candidatos a presidente tienen el mismo
postulante a gobernador para no dividir el voto al menos en un tramo.
Sin embargo, Larreta se rehusó y Bullrich tuvo que llevar como candidato
bonaerense a Néstor Grindetti, finalmente vencedor en las primarias
contra Santilli. Ahora, Bullrich y Santilli se entendieron rápido en el
gabinete libertario que casualmente está monopoilizado por ex ministros
del PRO. Además de Santilli y Bullrich, otros cinco ministros estuvieron
en el gobierno de Mauricio Macri: el de Economía, Luis "Toto" Caputo;
el de Desregulación, Federico Sturzenegger, el de Justicia, Juan
Bautista Mahiques; el canciller, Pablo Quirno y Alejandra Monteoliva, de
Seguridad. La incorporación de ex funcionarios del PRO es una constante
de los libertarios que tienen problemas para generar cuadros y
candidatos puros. De ese problema se aferran Santilli y Bullrich para
2027.

