
No dudo de que hay personas que atraviesan esa situación, pero decirlo
de manera general da la sensación de que todos viven la misma realidad,
explicó el pampeano.
Desde que asumió la presidencia, Milei se cuidó
varias veces en no ofender al astro argentino. De hecho, hizo echar a
Julio Garro de la subsecretaría de Deportes ni bien se enteró de unas
declaraciones del intendente de La Plata, que había exigido las
disculpas del propio Messi por los cánticos racistas y homofóbicos de
los jugadores de la Selección. Pero el triunfo contra los ingleses marcó
un quiebre para Milei, que una vez terminado el partido salió dos veces
a cuestionar a los jugadores por haber exhibido una bandera que
proclamaba que las Malvinas son argentinas. El gobierno de Milei había
intentado bloquear ese tipo de manifestaciones para no ofender a la
corona británica y el propio presidente salió a decir que los jugadores
fueron 'imprudentes'. 'No hay que caer en slogans berretas, populistas,
nacionalistas, rancios', dijo el libertario.

