
De ese modo, se metió de lleno en la campaña electoral del país vecino,
que definió como una “batalla” para continuar erradicando el socialismo
de la región. Los casi tres años del experimento libertario debilitaron
los mecanismos de integración regional y, con ellos, la capacidad de
ambos países de ampliar su autonomía y fortalecer su poder de
negociación frente a las economías de los países centrales. Si en
Argentina tenemos como factor económico lo que llamamos el riesgo kuka,
acá, en Brasil, tienen el riesgo Lula, disparó. La prensa internacional,
igualmente, remarcó el rol subordinado de Trump del argentino: Quiere
ser el líder de la derecha, pero no es el que realmente manda, escribió
The Guardian. Con una agenda que evitó cualquier tipo de contacto con el
presidente Lula, Javier Milei volvió a viajar a Brasil a título
personal para profundizar su vínculo con la familia Bolsonaro. Por
asistir a la cumbre de ultraderecha Milei pospuso su discurso en La
Rural que se pospuso para hoy domingo. Su hermana Karina y el canciller
Pablo Quirno fueron parte de la reducida comitiva que acompañó al
libertario. En sus casi tres años de gestión, el mandatario argentino no
realizó una sola visita de Estado a su principal socio comercial de la
región. La relación bilateral quedó reducida al plano diplomático,
sostenida por las cancillerías del Palacio San Martín e Itamaraty.
Acostumbrados a los desaires del libertario en el PT aspiraban a que, al
menos, Milei se limitara a no atacar a Lula Da Silva durante su paso
por Brasil. No lo hizo. Durante su participación en el lanzamiento como
candidato a presidente de Flavio Bolsonaro Milei llamó a Lula “ladrón”,
“basura socialista” y “presidiario”. Milei llegó a San Pablo el viernes
por la noche. El sábado por la mañana fue recibido por el gobernador del
Estado Tarcísio Gomes de Freitas en el Palacio dos Bandeirantes y luego
participó del acto de lanzamiento de la candidatura del senador Flavio
Bolsonaro. Durante el encuentro, en el que ingresó eufórico cantando
Panic Show, volvió a respaldar al expresidente Jair Bolsonaro, quien
cumple arresto domiciliario tras ser condenado por el intento de golpe
de Estado que derivó en la toma de las sedes de los tres poderes el 8 de
enero de 2023. "La basura calva no me permitió visitar a mi amigo
injustamente encarcelado", dijo Milei durante su discurso. En efecto,
los planes del presidente se vieron alterados por la negativa del
Tribunal Superior Federal de Brasil de habilitar una foto política que
la Casa Rosada buscaba. Al igual que las descalificaciones a Pedro
Sánchez en España, Milei insultó con virulencia a su par brasilero en su
propio país. El presidente argentino cree que puede incidir en las
elecciones del próximo 4 de octubre. “No se dejen robar el futuro en
manos de socialistas ladrones”, dijo ante el auditorio del Partido
Liberal y luego aseguró que “Flavio es la persona que hoy puede parar a
Lula y ponerse al frente del verdadero cambio”. Sus dichos son una
suerte de venganza personal por lo que cree que fue la intromisión de
Lula en las elecciones argentinas del 23. En su cuenta de X compartió el
sábado por la tarde un posteo del cineasta Santiago Oría en el que
acusó al presidente brasilero de ayudar a Massa con “30 asesores
especializados en campaña negativa y del miedo para frenar a Milei”. A
pesar de la fantasía libertaria de “pintar de azul el continente”, de
cara a octubre, la pelea para el hijo de Bolsonaro comienza desde atrás.
Las encuestas de intención de voto más recientes indican que el
presidente Lula lleva ventaja sobre el senador y otros posibles
candidatos, incluso en los escenarios de segunda vuelta.

