
La novedad de la jornada fue que se bajó de la pelea José Luis Manzano, que es socio de Filiberti en Edenor y en el sector se descontaba que iría por la empresa de agua. El Grupo Roggio, que opera el servicio de agua en Córdoba a través de la firma Aguas Cordobesas, se presentó a la licitación de AySA asociado con la israelí Mekorot y la japonesa Marubeni, que proveerían asistencia técnica. Competirán contra un consorcio encabezado por Transclor, la empresa de Filiberti que es el mayor proveedor de AySA. Desde hace tiempo se descontaba que El Rey del Cloro sería uno de los jugadores de la licitación. Finalmente irá asociado con Rowing SA, la constructora de Walter Román; el fondo de inversión neerlandés PHX y la brasileña Arcos que opera en Río de Janeiro. La noticia es que detrás de ese grupo aparece la influencia de los hermanos Neuss, que ya se quedaron de manera escandalosa con Transener y vienen con un crecimiento impactante en distribución, transporte y generación eléctrica. Pero también estuvieron muy vinculados a la concesión de la Hidrovía a la belga Jan de Nul, el negocio más grande de la era Milei. Los Neuss fueron los lobistas de Jan de Nul, pero como no podían aparecer frontalmente en la concesión lo hicieron detrás de Servimagnus, una empresa de la familia Román, que se quedó con el balizamiento. Ahora, aparecen detrás de Rowing SA, otra firma de la familia Román dedicada a la construcción. Los Neuss fueron los lobistas de Jan de Nul, pero como no podían aparecer frontalmente en la concesión lo hicieron detrás de Servimagnus, una empresa de la familia Román, que se quedó con el balizamiento. Ahora, aparecen detrás de Rowing SA, otra firma de la familia Román dedicada a la construcción. Walter Román, el dueño de Rowing, es el tío de Leonardo que maneja Servimagnus.

