
La cita, organizada en completo hermetismo en la casa de la provincia de La Pampa, reunió a representantes de todos los sectores del espacio. “Ratificamos la vocación de unidad del peronismo y del campo popular. Estamos convencidos de que hay que seguir convocando y ampliando con otros espacios para construir la alternativa política que necesita nuestro país y nuestro pueblo”, expresaron tras el mitin. Además de Kirchner, Kicillof y Massa, participaron el senador santiagueño Gerardo Zamora, posible candidato a presidente; el titular de la AGN, Juan Manuel Olmos; y los gobernadores Ricardo Quintela (La Rioja), Sergio Ziliotto (La Pampa), Gildo Insfrán (Formosa) y Gustavo Melella (Tierra del Fuego). El encuentro llegó después de dos semanas de intensa actividad parlamentaria, atravesadas por los volantazos del Gobierno respecto de la emergencia en discapacidad y la Ley de Tierras. El recorrido de esos proyectos, la delicada situación de las familias endeudadas y el recorte del financiamiento universitario también fueron temas de debate. Pero en el peronismo siguen con especial atención las negociaciones de la Casa Rosada con los gobernadores por las PASO. Creemos que hay que sostenerlas como herramienta siendo conscientes que cualquier intento de eliminación o suspención puede transformarse en una trampa para la sociedad, plantearon anoche en la reunión. Si bien calculan que el oficialismo todavía no reúne los votos para suspenderlas, desconfían del contorsionismo de los mandatarios provinciales, sobre todo cuando Luis Caputo abre la billetera y libera fondos para obras públicas. Para Kicillof, la competencia es un pilar de su disputa con el kirchnerismo. En La Plata confían en que puede imponerse frente a cualquiera de los posibles postulantes del espacio. Su planteo es que la candidatura del peronismo surja de las urnas y no de una negociación secreta de las cúpulas. Con ese horizonte, en la previa del encuentro, Kicillof le envió un mensaje directo a toda la oposición. Sacar las PASO es lo que lo beneficia a Milei, expresó. Acusó, además, al Gobierno nacional de querer manipular el sistema electoral según sus propias conveniencias políticas. A la defensa de las reglas de competencia sumó la necesidad de construir una propuesta nacional con la fuerza suficiente para demostrar que existe un camino alternativo al de La Libertad Avanza. En este punto, Massa coincide con Kicillof y repite la consigna unidad con competencia. El tigrense, quien no confirmará sus intenciones hasta el último día, comenzó hace algunas semanas a buscar mayor protagonismo. El miércoles, en un encuentro con rectores de universidades públicas, lanzó una frase en modo candidato: Más temprano que tarde, y siempre dentro de un proceso democrático, el año que viene la mayoría de la sociedad le va a dar vuelta la página a esto. El exministro sostiene que todavía no es momento de discutir candidaturas, aunque sus movimientos dejan cada vez menos margen al misterio. Pretende alinear su postulación con los intereses de Cristina Kirchner y llegar al cierre de listas con su respaldo. La visita a San José 1111, en la víspera del Día de la Lealtad, fue otro gesto de acercamiento. El kirchnerismo, mientras tanto, sostiene la candidatura de CFK y reclama que cualquier acuerdo reconozca su trayectoria y su volumen político. Desde ese sector cuestionan que la discusión por la conducción se desarrolle como si todos estuvieran en igualdad de condiciones, con la expresidenta presa e inhabilitada. La expectativa es que las Naciones Unidas emitan en breve una resolución favorable que fortalezca un recurso de revisión ante los tribunales argentinos.

