La información surge de la organización Misión Productiva e indica que
se perdieron 30.657 puestos de trabajo durante el primer año de mandato
del presidente Javier Milei. De un total de 265 subramas de la industria
manufacturera, 184 redujeron su cantidad de puestos de trabajo
registrados entre noviembre de 2023 y noviembre de 2024. Dentro de los
sectores que registran mayores contracciones absolutas se encuentran el
complejo automotor, cuya rama Fabricación de vehículos automotores
sufrió una caída de 2.096 puestos de trabajo, producto de la menor
actividad de las terminales automotrices. Luego le sigue Fabricación de
partes, piezas y accesorios para vehículos automotores y sus motores,
que corresponde al segmento autopartista, con 2.050 pérdidas de puestos
de trabajo registrados. De las tres ramas con mayor impacto en términos
relativos, dos pertenecen a la industria textil-indumentaria:
Fabricación de calzado deportivo (-33%) y Fabricación de hilados
textiles, excepto de lana y de algodón (-25%). Por su parte, Fabricación
de componentes electrónicos fue la segunda rama con mayor caída
porcentual (-26%). El informe incluye las ramas de la industria
manufacturera con al menos 1.000 puestos a noviembre de 2023 y los datos
se desprenden de la serie estadística de la población trabajadora
cubierta, publicada mensualmente por la Superintendencia de Riesgos del
Trabajo del Ministerio de Capital Humano de la Nación. Según los
economistas de Misión Productiva, esta caída del empleo industrial
registrado da cuenta de una “contracción profunda y extendida” en el
sector manufacturero, afectando a una amplia mayoría de sus ramas.
Los motivos que explican la caída del empleo en el sector
La
contracción de la industria en 2024 respondió, en primer lugar, a la
caída del consumo interno, producto de la pérdida de poder adquisitivo,
especialmente durante los primeros meses del año. A su vez, los
especialistas suman el impacto de la parálisis de sectores estratégicos,
como la construcción, que suelen dinamizar ramas industriales conexas,
como materiales de construcción.
Por último, el desarme de políticas
públicas orientadas al desarrollo productivo —como líneas de crédito
para pymes, incentivos sectoriales y herramientas de apoyo tecnológico—
es resaltado por Misión Productiva como un factor que “agravó un
contexto ya desfavorable”, aunque no constituyó el factor determinante
de la crisis. “Comprender estas tendencias es fundamental para evaluar
el estado actual de la industria y los desafíos que enfrenta el sistema
productivo argentino en el corto y mediano plazo”, aseguran en su última
publicación.
Asimismo, la actividad económica en su totalidad no
sigue el mismo sendero que el industrial. Según datos del INDEC, el EMAE
de febrero registró una suba de 0,7% mensual y 5,7% interanual. ¿En
dónde se ubica el sector industrial en este contexto?
Según Paloma
Verona, economista de Misión Productiva, todos los números vinculados a
la industria “muestran que viene siendo uno de los sectores más
afectados del gobierno de Milei”.
“Esto se ve tanto en número de
empleo, de empresas, de actividad industrial. A diferencia del resto de
los sectores de actividad que lograron recuperarse luego de la fuerte
caída de la primera etapa de Milei, la industria todavía sigue estando
por debajo de los registros de noviembre 2023”, indica Verona.
“Lo
que más preocupa es la destrucción del empleo. Sumado a esto, hay muchas
señales del gobierno de Milei de que hay una visión anti-industrial con
poca preocupación por sostener las capacidades productivas y avanzando
en una apertura económica sin compensación y en un esquema de
apreciación cambiaria que complica la competitividad”, concluye la
integrante de Misión Productiva.