
Con ese antecedente, no sorprende que bajo su gestión como presidente
se esté desmantelando el Programa Nacional de Cardiopatías Congénitas
(PNCC), clave para la vida y el bienestar de alrededor de 7000 bebés que
nacen cada año en Argentina con malformaciones en el corazón. En
Argentina nacen unos 7000 niños al año con cardiopatías congénitas.
Cerca del 50% requiere cirugía en el primer año de vida. Desde la
creación del PNCC en el año 2008, la mortalidad por estas causas se
redujo drásticamente gracias a la red de derivación federal que el
estado nacional coordina”, destacó la Federación Argentina de Cardilogía
(FAC) mediante un comunicado. Y agregó: Las desvinculaciones de
profesionales especializados, recientemente comunicada, atenta con la
continuidad del equipo técnico del programa y con ello la pérdida de la
experiencia acumulada durante estos años. La Federación Argentina de
Cardiología manifiesta su preocupación por esta crítica situación e
insta a las autoridades nacionales a la reconsideración de la misma y a
brindar apoyo a esta iniciativa en el campo de la salud pública que ha
demostrado ser eficaz en lograr preservar la vida de los niños a lo
largo y ancho de nuestro país.
800 procedimientos quirúrgicos al año.
El PNCC funcionaba con siete expertos que garantizaban la atención
constante, la coordinación de equipos y la derivación a los 15 centros
especializados más cercanos para todos los casos que se dieran en
cualquier punto del mapa. Esta red logró concretar alrededor de 800
procedimientos quirúrgicos por año y atender más de 6000 notificaciones
en el mismo lapso. Además, a lo largo del tiempo sumó atención a
embarazadas y diagnóstico de cardiopatías fetales.
En las últimas
horas se conoció que la cartera que conduce Mario Lugones decidió no
renovar el contrato de tres de los miembros del equipo, lo que llevó a
la dimisión del resto ante lo que consideraron un desmantelamiento.

