
En apenas unos días, empresas de peso como la multinacional Lamb Weston, la textil Hilados S.A., la cadena Farmacias del Dr. Ahorro y la petroquímica Sealed Air confirmaron desvinculaciones que, en conjunto, superan los 300 puestos de trabajo, en un escenario de creciente fragilidad del empleo privado. Las decisiones empresarias respondieron a distintos factores: desde reorganizaciones globales y concentración de la producción, hasta la pérdida de competitividad frente a importaciones, la caída del consumo interno y procesos de optimización de costos en un contexto de actividad deprimida. Uno de los casos más relevantes fue el de Lamb Weston, una de las principales productoras mundiales de papas fritas congeladas, que anunció el cierre definitivo de su planta ubicada en Munro, en la provincia de Buenos Aires. En el interior del país, la crisis golpeó con fuerza a la industria textil. Hilados S.A., empresa perteneciente al Grupo TN Platex, confirmó el cierre de su planta de confección en el Parque Industrial de La Rioja, lo que derivó en el despido de 70 trabajadores a partir de enero. La firma mantendrá operativa únicamente el área de hilandería, con una dotación reducida cercana a los 60 empleados. Desde el sector sindical señalaron que la decisión estuvo directamente vinculada a la apertura de importaciones y a la fuerte recesión que atraviesa la actividad. La empresa había iniciado 2025 con 140 empleados y proyectaba una expansión que nunca llegó a concretarse. El cierre se suma a un deterioro más amplio del entramado textil, que opera con bajos niveles de utilización de la capacidad instalada y perdió cientos de puestos de trabajo en los últimos dos años. Los distintos casos reflejan un inicio de año complejo para el mercado laboral, con impactos que se extienden desde el Área Metropolitana hasta las economías regionales. Reorganizaciones productivas, caída de la actividad y pérdida de competitividad conforman un escenario que mantiene en alerta a sindicatos, provincias y sectores industriales clave.

