
El deterioro fabril coincide con un diagnóstico crítico publicado en el
Boletín Informativo Techint, elaborado por los economistas Bernardo
Kosacoff y Diego Coatz. El informe describió a la industria argentina en
una situación de “extrema fragilidad” y advirtió que el sector arrastra
problemas estructurales que exceden a la coyuntura actual.
La foto
se completa con el Monitor mensual de empresas de Fundar, elaborado por
Guido Zack, Nicolás Sidicaro y Daniel Schteingart, que mostró que en
mayo cerraron 2.371 empresas frente a abril y que desde noviembre de
2023 se perdieron 30.633 firmas, una caída del 6% del total.
La industria explicó más de un tercio del empleo perdido
El
dato más fuerte surge del mercado laboral formal. Entre noviembre de
2023 y mayo de 2026, la cantidad de asalariados privados registrados
cayó en 241.176 trabajadores. La industria manufacturera explicó 85.561
de esos puestos perdidos.
La construcción fue el segundo sector más
golpeado, con 62.747 trabajadores menos en el mismo período. En
conjunto, industria y construcción representaron el 61,5% de la pérdida
total de asalariados privados formales.
Si se toma como punto de
partida el último máximo de la industria, en agosto de 2023, la pérdida
acumulada es todavía mayor: 89.667 trabajadores registrados menos, una
caída del 7,5%.
El retroceso no fue homogéneo. Textiles,
confecciones, cuero y calzado encabezaron la caída, con 28.088 puestos
menos desde agosto de 2023, una baja del 23%. Luego apareció la
metalmecánica, con 21.384 empleos menos, equivalente a una contracción
del 9%.
También se registraron pérdidas en otras manufacturas, con
15.368 puestos menos; automotores y neumáticos, con una caída de 9.552
empleos; madera, papel, edición e impresión, con 6.241; y química y
petroquímica, con 5.453. Alimentos y tabaco fue la rama más resistente,
con una reducción de 856 puestos, apenas 0,2%.

